Banderas al viento.
Por Francisco Rangel Cáceres
“El pensamiento estadístico será tan
necesario para ser un ciudadano
eficiente como la habilidad para leer y
escribir"
-H. G. Wells
La capacidad de decidir es una habilidad innata del ser
humano, la cual a corta edad pone en práctica para hacer enfrente a un sin fin
de disyuntivas y resolver diferentes situaciones a lo largo de la vida en
diversos contextos: a nivel, familiar, personal, sentimental y laboral. Elegir
entre varias alternativas posibles para realizar una buena decisión, el
directivo debe considerar entre otros aspectos, darse el tiempo necesario para
elegir con inteligencia, la disponibilidad de los recursos con los que cuenta y
la expectativa de los resultados que se desean obtener, por lo que, entre más
elementos se consideren durante el análisis el resultado estará más cerca del
valor esperado, y por consiguiente, las consecuencias o riesgos que pudiesen
presentarse durante la adopción serán más susceptibles de ser controladas.
Lo que no se puede medir
no se puede mejorar
En múltiples entrevistas con administradores y directivos
de varias organizaciones resalta un común denominador en los resultados de los
diagnósticos que he realizado, esto es: la falta de análisis de la información
para la toma de decisiones. Llama la atención, que independientemente del giro
de la organización y el grado de madurez de los directivos, invariablemente
éste comportamiento está presente en la cultura organizacional, por lo que la
mejora continua en la empresa se ve afectada negativamente por esta omisión.
Es bien sabido que es muy complicado administrar lo que
no se puede medir, además lo que no se puede medir no se puede mejorar, esto
implica una seria desventaja para los procesos de mejora, ya que lo que no se
mejora, tarde o temprano se degrada. Por lo que, es imprescindible establecer
un sistema bien estructurado para el manejo de datos que permitan ser
transformados en información y faciliten su interpretación para la toma de
decisiones.
La toma de decisiones en
condiciones de incertidumbre
En la mayoría de los casos que he observado en las
organizaciones, entre otros elementos, si existe normatividad para la
recolección de datos, también procedimientos que establecen con claridad qué
información se debe procesar para su análisis, así como las acciones que se
deben realizar en aquellos casos que se encuentran fuera de norma, o que están
afectando al proceso, solo por mencionar algunos de ellos. No obstante, tres de
cada cuatro casos, cumple con la recolección de datos, pero no con el análisis
de la información, tampoco utilizan herramientas estadísticas para el análisis
de estos y facilitar la toma decisiones.
La mayoría de los sucesos, ya sean de origen natural o
provocados por la actividad humana presentan variabilidad, por lo que, resolver
problemas y tomar decisiones es parte fundamental de la función directiva y el
liderazgo, sin duda, dos de las tareas más complejas del ejercicio profesional
en cualquier tipo de organización. La mayoría de las ocasiones la atención de
los problemas se llevan a cabo con base en la experiencia previa, con un
comportamiento reactivo y no con un enfoque preventivo de los problemas, por lo
que el carácter informal de esta realidad no garantiza la efectividad de las
decisiones implementadas. La estadística es la ciencia que permite a los
administradores tomar decisiones en condiciones de variabilidad o de
incertidumbre.
W. Edwards Deming, un pionero en métodos estadísticos
para el control de calidad, señaló que en Japón, las estadísticas para
administradores de empresa tiene una importancia relevante. De acuerdo a esto,
quienes más han avanzado han sido aquellos para quienes el uso de la
estadística se ha convertido en una herramienta básica y fundamental.
La importancia de la
estadística en la toma de decisiones
Con base en mi experiencia, las tres causas principales
por las cuales los directivos fracasan en la solución de problemas son: a)
porque no disponen del tiempo suficiente para resolverlos; b) por la falta de
preparación en el uso de métodos cuantitativos para la mejora; y c) por la carencia
de una actitud y consciencia orientada a fomentar la mejora continua.
Por lo tanto, para garantizar el éxito del proceso
administrativo es de vital importancia para los directivos desarrollar el
pensamiento estadístico, es decir fortalecer sus habilidades directivas con
base en el uso de métodos cuantitativos, así como, establecer un sistema de
medición para el tratamiento de datos, donde éstos se conviertan en información
útil para la toma de decisiones, para planear, administrar y controlar, así
como la mejora continua de la organización.
Concluyo con la frase de
William Thomson Kelvin que resume uno de los pilares de los sistemas de
gestión: Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede
mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre.
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